Los peluches se pueden quedar a dormir en la biblioteca por una buena causa

6 abril, 2017 at 08:04

El mundo de las bibliotecas y el de los peluches gozan de una buena sintonía. Aunque pueda parecer sorprendente, podemos constatar que es así. Es verdad que las bibliotecas tienen relación con casi todas las cosas y temáticas al ser fuentes de información, entretenimiento y conocimiento mundial… pero es que la relación biblioteca-peluche es hasta incluso beneficiosa para incentivar la lectura. Y no es que lo digamos nosotros, es que lo dice el estudio “The stuffed animal sleepover: enhancement of reading and the duration of the effect” (La fiesta del pijama de animales de peluche: mejora de la lectura y la duración del efecto).

Sabías que Winnie de Pooh y sus amigos viven en la Biblioteca Pública de Nueva York

Este estudio viene a sumar otro nuevo hito entre bibliotecas y peluches. Algunos ejemplos los podemos ver en la Biblioteca Pública de Nueva York (la cual es el hogar de Winnie de Pooh y sus amigos), en la Biblioteca Regional de Murcia (donde realizaron hace unos meses un taller de primeros auxilios con peluches), en el #ayudemosatigger de la Biblioteca Nacional de Chile o las técnicas de marketing bibliotecario con peluches que María Benítez compartió en BiblogTecarios.

Volviendo al estudio, comentar que lo que buscaba con él Yoshihiro S. Okazaki (investigador principal) era ver si la fiesta de pijamas de animales de peluches en las bibliotecas incentivaba la lectura de los más pequeños y ver durante cuánto tiempo les duraba el efecto lector (1 día, 3 días y 1 mes fueron los plazos temporales medidos).

Se invitó a que los niños (un total de 42 en etapa de preescolar y con una media de edad de 65 meses. Etapa en la que aún predomina la credulidad y la fantasía) llevasen los peluches que les habían dejado en clase (y tras un periodo de apego emocional entre niño y peluche en el aula) a la biblioteca (cosa que al final no pudieron hacer porque vieron que quedaba lejos la biblioteca del centro docente y se decidió hacer el estudio en una librería).

¿Cuál es la causa que hay detrás del olor de los libros?

31 marzo, 2017 at 08:03

Todos nos hemos sentido atraídos por el olor de los libros en alguna ocasión. Y es que los libros en papel desprenden un aroma muy característico y que les identifican plenamente. Eso sí, el olor de los libros ha evolucionado. No huele igual un libro antiguo que un libro nuevo… y eso es debido a los componentes químicos que hay en ellos.

Los componentes químicos de los libros son los artífices de su característico olor

Existen ciertas características que seducen a las personas y hacen que éstas se decanten por la lectura de libros en papel (entre otras cosas) frente a los libros electrónicos. Algunas de esas características tienen que ver con los sentidos: la vista (gusta ver el libro como objeto), el tacto (gusta tocar y sentir el libro) y, como no, el olfato (gusta el olor que desprenden los libros).

Desde Compound Interest nos ayudan a resolver el misterio del olor de los libros y su por qué. Y es que los libros, tanto los antiguos como los nuevos, emiten varios cientos de compuestos volátiles a consecuencia de la degradación de los libros, el tipo de papel utilizado, el adhesivo del revestimiento y la tinta de impresión utilizada en su fabricación.

Todo el mundo está familiarizado con el olor de los libros antiguos. Un olor extrañamente embriagante y que destaca en las bibliotecas y las librerías de segunda mano. Del mismo modo, ¿quién no disfruta pasando las páginas de un libro recién comprado y respirando el aroma fresco de papel nuevo y tinta recién impresa? Como con todos los aromas, los orígenes se pueden remontar a una serie de componentes químicos, por lo que podemos examinar los procesos y compuestos que pueden contribuir a ambos.

Serías capaz de leer 110 libros al año si vieses la mitad de tiempo la televisión

21 marzo, 2017 at 08:04

La cantidad de libros leídos no tiene que ser una meta a conseguir, sino más bien se tendría que tener en cuenta qué te aportan sus lecturas. Aún así somos capaces de decir que nos gustaría leer más libros al año, pero no somos capaces de apagar la televisión y coger un libro. Es verdad que no hay que obsesionarse con la cantidad de libros leídos. Habría que tener en cuenta otras cosas como la calidad de lo que se lee y, por qué no decirlo, la lectura pausada y relajada de un buen libro.

Si no tuvieses televisión… sabes cuántos libros podrías leer al cabo de un año

No hace mucho comentábamos también la posibilidad real de leer 100 libros al año, pero hoy queremos ver de dónde podemos sacar tiempo para conseguir esa meta. Y es que hemos leído el artículo publicado en Quartz y que dice que el tiempo que pasan los estadounidenses en redes sociales al año les daría para leer 200 libros. Parece una locura la lectura de tal cantidad de libros, sin duda que habría que echar mano de los derechos de los lectores de Daniel Pennac para obsesionarse con tal cifra.

Se pueden sacar momentos de lectura casi en cualquier situación, pero nos gustaría centrarnos en obtener minutos de lectura quitando algo de tiempo al tiempo que pasamos viendo la televisión y el tiempo que estamos por las redes sociales.

Y es que los españoles tenemos una media de 4 horas y 30 minutos de tiempo libre al día (aunque el 44,8% confiesa que tiene menos de 4 horas). Tiempo libre que utilizamos para estar con la familia y amigos, ver la televisión, escuchar música, hacer deporte, leer…

Los españoles están muy satisfechos con el tiempo libre del que disponen para ver la televisión, en el extremo contrario son mayoría los que se lamentan del poco que tienen para asistir a actos culturales.